30 de Julio de 2019

Que es la depresión post parto y qué incidencia tiene en una conducta delictiva

     La maternidad representa un momento trascendente en la vida de toda mujer, aunque existen circunstancias en que este estado tiende a generar ciertos desequilibrios en su estabilidad psíquica, que pueden convertirla en responsable de ciertos delitos.

     Al finalizar el embarazo, la mujer vuelve a tener una variación hormonal, situación que puede generar una desorganización en su personalidad, que se manifiesta de diferentes maneras, como decaimiento general, reacciones desproporcionadas y hasta sintomatología psicótica.   

     Consultado por el Área de Prensa del Poder Judicial, el integrante del Gabinete de Psicología Forense, Lic. Leandro Peiretti expresó que “al hablar de una depresión post parto, se hace referencia a un proceso que se puede atravesar desde el momento del parto hasta los seis meses posteriores. En esta etapa debe prestarse especial atención en relación a la sintomatología que presenta”.

     “Normalmente, continuó, estos cuadros suelen generarse como consecuencia presentar dificultad en la aceptación de que el bebé, que antes era parte de ella, es ahora un ser diferente”.

     Las pacientes, en casos extremos, pueden manifestar alteraciones o alucinaciones sensoperceptivas, que las empuje a estructurar un sistema delirante más o menos estructurado.

     Un sistema delirante, hace referencia a un estado donde la persona afectada ingresa en un conocimiento o certeza de que su bienestar o integridad corre peligro, dependiendo de cuál sea la temática delirante, lo que la empuja a desarrollar planes o acciones tendientes a protegerse.

     De allí que pueden llegar a agredir a sus pequeños hijos o a ellas mismas. En el primer supuesto, se constituye un delito que, de acuerdo a su gravedad, puede ir de lesiones a homicidio calificado.

     Si bien no toda mujer sufre este cuadro de alteración psíquica en el puerperio, se debe analizar caso por caso en cada circunstancia. Es que una persona que, en algún momento de su vida, tuvo alguna descompensación o brote psicótico, tiene grandes posibilidades de generar nuevamente estas sintomatologías durante o después del embarazo o parto, explicó el profesional.

     “En estas circunstancias, es importante analizar a la paciente a fin de determinar si ella misma creó un sistema delirante o simplemente se trata de alteraciones sensoperceptivas que afecten la prueba de realidad. Es decir, la presencia de alucinaciones visuales, auditivas y demás que, experimentadas por el enfermo se le imponen a su pesar, pueden tener un tono imperativo, que le pueden dar órdenes que, a la persona, muchas veces le cuesta resistirse”, resumió el entrevistado.

     Llegada la circunstancia en que la percepción de la mujer se encuentre alterada, a tal punto en que su realidad, voluntad o el yo no esté utilizando todas sus funciones, pueden plantearse diferentes situaciones que empujen a la mujer a cometer situaciones delictivas, en las su propio estado sería un atenuante de la pena que pudiere corresponderle, sí así lo considerara el tribunal que la juzgara.

     “Por todo lo hasta aquí referido, resulta importante una observación cercana de las mujeres en esta etapa y ante cualquier duda, realizar la consulta ante profesionales capaces de llevar un análisis tendiente a descartar o tratar adecuadamente a la mujer en estas condiciones”, finalizó el psicólogo.





Área Desarrollo de Sistemas - Copyright © 2008 Poder Judicial de Sgo. del Estero.
Alvear e Yrigoyen - CP. 4200 - Conmutador: (0385) 450-7500 - Secretaría Privada S.T.J.: (0385) 450-7700 / 7701 - FAX: (0385) 450-7703